Nuestra historia

Más de tres décadas de ciencia cosmética al servicio de su belleza

Nuestras marcas Cellcosmet y Cellmen nacen de una historia jalonada de logros científicos y humanos. La pasión de nuestros fundadores, junto con la excelente reputación de Suiza en el ámbito tecnológico, su calidad y precisión, constituyen las premisas del éxito internacional de nuestras marcas en el universo de los cuidados para la piel.

Cellap Laboratoire, la cultura de la excelencia

Desde los años 80, no hemos dejado de perfeccionar la calidad de nuestros cuidados y de ampliar nuestras gamas para brindarle lo mejor de la cosmética fito y celular. Nuestro modelo vertical nos permite controlar todos y cada uno de los procesos, así como la calidad final, desde el diseño de las formulaciones hasta el envasado del producto.

Nuestras marcas Cellcosmet y Cellmen  son el fruto de un afán de superación constante. El rigor suizo y su renombre mundial, los sellos de una exigencia sin igual y nuestra filosofía de excelencia nos guían en nuestro día a día. En Cellap Laboratoire, la experiencia cosmética y nuestro método CellControlTM son las bazas para responder a las preocupaciones cosméticas más exigentes.

Nacimiento de la ciencia cosmética: una pasión, una revolución

Fue durante su colaboración en la clínica de revitalización de su padre a orillas del lago Lemán, un establecimiento impregnado por la cultura médica y a la vanguardia en ciencia celular, donde Roland C. Pfister —nuestro fundador—, descubrió la terapia celular, cuyo postulado es que una célula cansada o estresada se revitaliza en contacto con una célula joven, y comenzó a escribir la fantástica historia de Cellap Laboratoire.

Su audacia, su convicción y su visión le llevaron a fundar por aquel 1982 el laboratorio donde adaptaría este concepto al mundo de la cosmética. De ahí nació un método único y revolucionario: el método CellControlTM, capaz de preservar las extraordinarias propiedades de los extractos celulares estabilizados. Esta revolución fue seguida del lanzamiento de las marcas en 1987, con el apoyo de su esposa Edith Pfister. Juntos escribieron la extraordinaria historia de Cellap Laboratoire y de sus marcas, Cellcosmet y Cellmen, tal y como hoy las conocemos.

En la actualidad, perpetuamos esta búsqueda de la excelencia y de innovación que, desde nuestros inicios, nos han permitido alcanzar el éxito.